
Ay, qué difícil es la vida en común. Algunos roces, a veces gritos, otras besos, pero otros esos grandes momentos que nos gusta compartir… o no.
1.- En un restaurante de lujo, una pareja pidiendo…
“¿Qué le pongo a los señores?
- A mí me pone una langosta Thermidor y una botella de cava Juve & Champs, pero de las de reserva ¿eh’
“Buena elección, caballero… ¿y a su señora, qué le pongo?
- ¿A ella? a ella póngale un fax y dígale que me lo estoy pasando de puta madre.
2.- En el interior de un hipermercado…
Dos caballeros con visibles prisas, chocan con sus carritos en uno de los pasillos.
“Perdóneme caballero, es que estoy buscando a mi esposa”
- Caray, qué casualidad. Yo también.
“Bueno, igual le puedo ayudar que llevo un rato de pasillo en pasillo. ¿Cómo es su señora?”
- Alta, rubia, ojos claros, piernas torneadas, culo perfecto, senos firmes… ¿y la suya?
“Es igual, déjelo… mejor busquemos a la suya”
3.- Tras una fiesta…
Una pareja que se acaban de conocer en una fiesta, acaban yéndose a la cama. Tras hacer el amor locamente, ella le pregunta…
“oye, tú no tendrás sida, ¿verdad?”
- Joerl, ¡no! , contesta él…
“ah, menos mal, ya sería casualidad haberme acostado en la misma semana con dos tíos con sida…”
4.- Un borracho formando bulla a la puerta de su casa…
Llega un señor totalmente borracho y formando bulla a la puerta de su casa. En ésto se asoma un vecino, y siseándole, le indica…
“Psssstttt, cállese que va a despertar a su mujer”
- Ah, no se preocupe. Si cuando llego así, mi mujer y yo siempre acabamos jugando al exorcista…
“¿Eh? ¿y cómo es eso?”
- Bueno, ella me sermonea yo vomito.
Pulsa aquí para imprimir este artículo

